Los socios pegaron afiches con las caras de los ex directivos expulsados. Todos se desempeñaron durante la ultima dictadura en Ñuls
Anoche dimos vuelta una página fundamental en la historia del club. Los traidores ya están afuera, y los echó la gente, en democracia. Ni siquiera tuvieron la dignidad de ejercer su derecho de defensa, porque eso implicaba dar la cara. También cabe mencionar el mensaje crítico de los Autoconvocados, cuando una vez más solicitaron la expulsión de las juntas electorales truchas, responsables operativas del fraude sistemático en Ñubel. Esa es aún una deuda pendiente, sobre todo porque algunos de esos personajes aún pisan el Coloso, de la mano de los acreedores truchos del club.
Mientras tanto, Lacrapital sigue ensañada con el más popular. Ahora dicen que "5 socios fueron expulsados". Desinforman malintencionadamente, nada hablan de López y el resto de los ladrones, y mencionan de la presencia de "100 hinchas" como si se tratara de un partido de fútbol, cuando en realidad hubo más del doble, y no estaban en su condición de "hinchas" sino de "socios mayores de 21 años con 3 de antigüedad". Parecen sutilezas, pero están claramente direccionadas para imponer un mensaje negativo.
Hay una guerra contra el club más popular, porque esta Comisión Directiva con aciertos y errores logró cortar el circuito de corrupción que había alrededor de Ñubel, y eso implica la quita de muchos negocios y privilegios para algunos.
“Es un problema entre barras, y lo van a arreglar entre ellos…”
Estas declaraciones de los funcionarios policiales no son casuales. Se dan en el marco de la arremetida del gobierno, los medios y las bandas de narcos virtualmente legalizadas en la ciudad. Quieren retomar el control en la tribuna, porque saben que es la cabecera de playa para ganar el control del club.
La policía hace de vocera de grupos violentos, y declaran públicamente que no van a intervenir, cuando en realidad esa postura ya es toda una intervención a favor de la delincuencia. ¿Quien protege al hincha común entonces? La corrupción instalada desde arriba no tiene límites. ¿Donde está el comité de seguridad deportiva convocado por Ghirardi cuando se produjo la “alarmante” aparición de 11 cajones sin aliento? La Comisión Leprosa ya entregó los videos con las pruebas de los incidentes. ¿Y la justicia?
Ellos están juntos para golpearnos, leproso, hay que plantarse.

