Por Jorge Alberto Ripani.
Estadio Coloso Marcelo Bielsa del Parque de la Independencia.
Un día como hoy, pero de 1911 arriba Newell´s Old Boys al Parque de la Independencia. Ese pulmón de Rosario se viste para siempre de sangre y luto. A partir de entonces, el Parque fue y es lo que todos los rosarinos sabemos de buena tinta: la comarca de Newell´s.
Ese año la Cámara de los Lores Inglesa pierde su derecho a veto en cuestiones económicas. En España se produce una batahola y furor en la calle de Carretas de Madrid debido a que pasan dos mujeres con falda-pantalón caminando por ahí. Un millón de mujeres europeas celebraran por primera vez el día internacional de la mujer. Nace el actor mas conocido como “cantinflas” en México, ese de los bigotes tan característicos, bien al estilo de su país. Todavía hoy nuestros abuelos dicen “mira ese, tiene los bigotes como Cantinflas”. También en 1911 roban “La Gioconda ” de Da Vinci del Museo del Louvre en París; o “La mona lisa” -como ud. Prefiera- aquella mujer de la cara abatida. Aparece el primer estudio de cine en Hollywood. Los argentinos quizás tengamos algo mas presente, que en ese año nacen los genios de Edmundo Rivero, Juan Manuel Fangio y Ernesto Sabato (quien atrozmente en 2004 fue sin aliento por un instante de decepción). Sin embargo, lo más importante del 1911 es: Newell´s Old Boys en el Parque. Como siempre.
Los primeros 11 que todos envidiamos por pisar el esmeralda son: J. Dellacasa; T. Hamblin y R. Bordabehere; M. Redin, Caraciolo González y A. Torelli; C. K. Hollamby, Manuel González, Faustino González, C. Blotta y H. Mallet. Según informo el diario La Capital.
Durante el presente siglo, un pacto recóndito celebrado entre Eduardo Lopez, presidente de facto del Club, el Ingeniero Intendente Lifchitz, Clara Garcia y otros acólitos de la rosa carmesí, intenta prodigar los terrenos del Parque de la Independencia donde vive Ñuls. La Municipalidad de Rosario, recibiría los terrenos para ampliar el parque. Según se rumorea por los pasillos del Palacio Vasallo, una copia del convenio habría llegado por debajo de la puerta y anónimamente al despacho de la concejal Maria Eugenia Bielsa, la política del apellido ilustre. ¡Cuantas casualidades tienen las historias! Luego de eso, y enterados, cerca de mil personas se congregan el la puerta de la casa del intendente para pedir que Ñuls se quede en el Parque. Se lo escucha decir a un joven barbudo, militante de izquierda, allí presente: "¡no soy de Ñubel, pero que lindos colores que son estos colores!" mientras contempla desorientado el paisaje inventado por humo, los fuegos y las banderas flameantes, con los colores del comunismo y el anarquismo fundidos en una pasión futbolera sin preliminares.
Posteriormente el Partido Socialista gobernante en la ciudad decide cancelar sus canallas intenciones, dada la presión ejercida por una parte del pueblo leproso, decidida a tomar las calles. Cabe recordar que el autodenominado presidente de la institución del Parque, también había anunciado el traslado de Ñuls a “otro predio y en un lugar a determinar, una sorpresa” –vaya a saber uno cuanto de cierto había en ello-. Gracias a Dios se va el barbado dirigente, para siempre, fumando humo, por el Parque, transitando el mismo camino que lo llevo a ingresar.
Finalmente o no tanto, hoy sigue allí Ñuls, en el Parque, pareciera como que siempre hubiera sido así… Tal vez así es.

