Historia enviada por Roberto Benedetto*.
Video realizado por ESPN sobre el torneo Metropolitano de 1974.
Dijo Manuel Moreno, uno de los mas importantes próceres de nuestra historia: “Felizmente, se observa en nuestras gentes, que sacudido el antiguo adormecimiento, manifiestan un espíritu noble, dispuesto para grandes cosas y capaz de cualesquier sacrificios que conduzcan a la consolidación del bien general”.Los hinchas de Newell`s vivimos una etapa nefasta que pudimos superar gracias a la lucha en un ambiente complicado, plagado de traiciones y estamentos de poder involucrados.”Lo que no me mata me fortalece” asentía Nietzsche y recuperamos el club, siempre en base a la humildad que nos otorgaba el saber que la grandeza descansa fundamentalmente en esa cualidad.
Después de un año y medio, la masa leprosa está feliz.”He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola” manifestaba Jorge Luis Borges.Sobran los motivos para valorar este presente : haber recuperado la democracia; abrir el club para la familia; en futbol, fortalecer el promedio, pelear los dos últimos torneos, entrar ala Libertadores y Sudamericana.Pero así como hubo un 25 de Mayo para nuestra Patria que festejamos en estos días, también los newellistas lo hacemos sobre un hecho histórico que el mismo Isaac alguna vez soñó : el 2 de junio de 1974.
En su canción “Cinco siglos igual”, León Gieco canta que “En esta parte de la tierra la historia se cayó, como se caen las piedras aún las que tocan el cielo”.La letra hace alusión a la conquista que invadió nuestras tierras hace mas quinientos años en su afán de extender mercados,dominación,ganancias y sin embargo los grupos de poder,los textos escolares,la mayoría de los historiadores y medios periodísticos, contaron solo una parte de la verdad.En nuestra ciudad, desde ese 2 de junio, muchas personas intentaron tapar el sol con la mano en relación a lo acontecido aquella jornada gloriosa parala Lepra , el mas grande deseo consumado de cualquier hincha de fútbol de la Tierra y algún que otro planeta no descubierto aun con vida : salir campeón en la cancha de su máximo rival.
Eran épocas donde los adelantos técnicos eran insignificantes comparados con los actuales y por ende, algunos acontecimientos no tenían la propalación adecuada y se dependía en demasía de los relatos de los que estuvieron presentes.En los meses posteriores al titulo, la cercanía del hito deportivo era mas que suficiente para derribar cualquier intento de engaño en cuanto a lo vivido esa tarde.Pero a medida que fueron trascurriendo los años, el goteo permanente de las mentiras, repetidas una y mil veces en el cínico proceder del miente, miente que algo quedará, más el agravante de la misteriosa desaparición de las filmaciones, comenzaron a dejar instaladas algunas dudas que solo los que vivimos ese día éramos capaces de refutar.
En muchas personas la mentira no es vivida como tal y terminan creyendolas.Hasta que un día, algunos hechos facticos o pruebas contundentes terminan desenmascarando al impostor que las dice o proclama.Eso pasó el año pasado con el festejo y conmemoración del 35ª aniversario de la primera estrella rojinegra cuando fue emitida la filmación que mostraba al mundo entero lo que realmente pasó aquella tarde.Que llenamos la parte del estadio que nos concedieron y como éramos más, empezamos a ocupar la tribuna en construcción en ese momento; que trataron de intimidarnos antes del partido tirando bombas desde el campo de juego ante la pasividad de la policía y no pudieron; que empezamos perdiendo y alentábamos igual; que cuando el marcador se puso 0-2 no nos movimos; que terminó el partido, entramos al campo de juego y dimos la vuelta a pesar de las amenazas.Esta fue siempre la verdad, la única verdad de una final que había empezado a soñarse desde hacía varios años atrás.
Porque después de la semifinal injustamente perdida en 1971,los ñubelistas intentábamos superar el mal trance con hidalguía ya que solo el destino quiso que nos quedáramos sin nada.Esa tarde en cancha de River,siendo muy pibe, pasé por mi primera gran amargura y me fui del estadio pensando que sería difícil estar nuevamente tan cerca de una estrella.De esa jornada, recuerdo que en el entretiempo me dediqué a calcular a “ojo” por tramos de tribunas cuantas personas había de un lado y de otro ya que a simple vista parecía que nuestra parcialidad era mas numerosa.Y mi peculiar conteo lo ratificó.Ya en Rosario, la bronca que me causaban las burlas de los partidarios de nuestros rivales, potenciaba dentro mío el sueño de aquel día donde pudiéramos desquitarnos futbolisticamente.No pensaba en otra cosa,era una obsesión superior a cualquier deseo.
Eran tiempos donde la base de los equipos se mantenía por años y no por semanas como en la actualidad.Los jugadores no se besaban la camiseta pero demostraban lealtad a los colores con sus actos.Ese plantel junto al de Yudica del 87/88 fueron los que mejor jugaron de todos los que he visto hasta ahora.La historia comenzó allá por 1970 con la llegada del “Gitano” Miguel A.Juarez como DT,luego se armó un ataque fuera de serie : el brasileño Marcos Pereira Martins,Jesús Martínez, Alfredo Obberti,Mario Zanabria y Heraldo Bezerra, otro “brazuca” talentoso e ídolo de los pibes de esa época, yo incluido.El medio, con la calidad de Juan Carlos Montes y el temperamento del correntino Berta.
En 1971 se incorporaron dos habilidosos volantes de Lanus,Silva,compañero del paraguayo Acosta y Ramón Cabrero.Para reforzar la defensa llegaron desde Banfield,Jara y Barril.Pero ese año, lo mas positivo fue la aparición de Santiago Santamaría, surgido de las inferiores.El equipo se fue afirmando y más tranquilos,a pesar de la oportunidad perdida en 1971,por primera vez en mucho tiempo, se presentía que el rojinegro podía hacer historia.Con la dirección técnica de Juan Carlos Montes-ya retirado como jugador-la base de los conjuntos anteriores y algunas incorporaciones, se armó lo que fue el equipo que nos llevaría al título.
Huracán, Boca y Central completaron el cuadrangular que se jugaba todos contra todos, en cancha neutral y a una sola rueda.Triunfos ante El Globo en Rosario y a los Xeneizes en cancha de Huracán en un partido memorable,intenso,sufrido.Recuerdo esa noche como si fuera hoy,a cancha llena conla Doce a full.Presencié el match en la tribuna xeneize ya que no había conseguido la entrada de visitante.Esa jornada, el yorugua Carrasco comenzaba a inscribir su nombre en el libro de los notables newellistas,se atajó todo, fue el artífice del triunfo.En alguna medida ese encuentro se pareció a lo que fue en el Mundial del 90 el triunfo de Argentina a Brasil.Y el Mono Obberti,infalible delantero-pocos he visto definir como él-vulneró el arco de Sánchez ante el silencio de la masa boquense.Me costó no manifestarlo, sentí que el corazón me explotaba de tanto aguantar el grito, tuve que ir al baño y solo ante la nada,levanté el puño mirando al techo agradeciendo al mas allá,a cualquier ángel que anduviera por esas latitudes.Ya no pude volver a mi lugar pero no importaba, me contentaba mirando de lejos a nuestros hinchas y rogando que pase rápido la hora.
Dijo alguna vez el historiador francés Adolphe Thiers “La injusticia es una madre jamás estéril: siempre produce hijos dignos de ella”.El mismo destino que nos privó de llegar a una final en el `71 nos puso nuevamente frente a nuestro histórico rival pero ahora en un partido por el título, cara a cara por toda la gloria, como en un duelo al estilo far west.Fui uno de los primeros en entrar apenas abrieron las puertas y a partir de ahí hasta el comienzo del partido, todos apretujados, representando a los cientos de miles rojinegros,esperamos el inicio festejando anticipadamente el gran momento.Es harto sabido como fue el desarrollo del partido.Abajo cero-dos.Capurro descontó rápido y sobre el finalla Bendita Zurda de Zanabria pone las cosas en su lugar.
La jugada que Magan la baja de cabeza para Marito y éste la coloca en el ángulo superior del arquero Biasutto, pasó a ser un hito argentino, como el gol del Chango Cárdenas al Celtic o el de Maradona a los ingleses.La foto del gol en blanco y negro tiene la misma fuerza que la del Che Guevara retratada por Korda.No hubo ni habrá nada igual…ese gol iluminó mi adolescencia, la convirtió en un paraíso terrenal.Extasis, delirio, alegría incontrolable, un orgasmo celestial! Si cuando me fui llorando del Monumental tres años atrás me hubieran dado la posibilidad de elegir como vengar esa derrota, sin dudas hubiese elegido la del 2 de junio del 74, espectacular, digna de una opera tragicómica! Esa tarde fue el comienzo de un ciclo ganador que nos daría 5 campeonatos más con 2 finales de América incluidas.Ese día glorioso, quedó alojado en una parte inamovible de nuestros corazones.
Después de un año y medio, la masa leprosa está feliz.”He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola” manifestaba Jorge Luis Borges.Sobran los motivos para valorar este presente : haber recuperado la democracia; abrir el club para la familia; en futbol, fortalecer el promedio, pelear los dos últimos torneos, entrar a
En su canción “Cinco siglos igual”, León Gieco canta que “En esta parte de la tierra la historia se cayó, como se caen las piedras aún las que tocan el cielo”.La letra hace alusión a la conquista que invadió nuestras tierras hace mas quinientos años en su afán de extender mercados,dominación,ganancias y sin embargo los grupos de poder,los textos escolares,la mayoría de los historiadores y medios periodísticos, contaron solo una parte de la verdad.En nuestra ciudad, desde ese 2 de junio, muchas personas intentaron tapar el sol con la mano en relación a lo acontecido aquella jornada gloriosa para
Eran épocas donde los adelantos técnicos eran insignificantes comparados con los actuales y por ende, algunos acontecimientos no tenían la propalación adecuada y se dependía en demasía de los relatos de los que estuvieron presentes.En los meses posteriores al titulo, la cercanía del hito deportivo era mas que suficiente para derribar cualquier intento de engaño en cuanto a lo vivido esa tarde.Pero a medida que fueron trascurriendo los años, el goteo permanente de las mentiras, repetidas una y mil veces en el cínico proceder del miente, miente que algo quedará, más el agravante de la misteriosa desaparición de las filmaciones, comenzaron a dejar instaladas algunas dudas que solo los que vivimos ese día éramos capaces de refutar.
En muchas personas la mentira no es vivida como tal y terminan creyendolas.Hasta que un día, algunos hechos facticos o pruebas contundentes terminan desenmascarando al impostor que las dice o proclama.Eso pasó el año pasado con el festejo y conmemoración del 35ª aniversario de la primera estrella rojinegra cuando fue emitida la filmación que mostraba al mundo entero lo que realmente pasó aquella tarde.Que llenamos la parte del estadio que nos concedieron y como éramos más, empezamos a ocupar la tribuna en construcción en ese momento; que trataron de intimidarnos antes del partido tirando bombas desde el campo de juego ante la pasividad de la policía y no pudieron; que empezamos perdiendo y alentábamos igual; que cuando el marcador se puso 0-2 no nos movimos; que terminó el partido, entramos al campo de juego y dimos la vuelta a pesar de las amenazas.Esta fue siempre la verdad, la única verdad de una final que había empezado a soñarse desde hacía varios años atrás.
Porque después de la semifinal injustamente perdida en 1971,los ñubelistas intentábamos superar el mal trance con hidalguía ya que solo el destino quiso que nos quedáramos sin nada.Esa tarde en cancha de River,siendo muy pibe, pasé por mi primera gran amargura y me fui del estadio pensando que sería difícil estar nuevamente tan cerca de una estrella.De esa jornada, recuerdo que en el entretiempo me dediqué a calcular a “ojo” por tramos de tribunas cuantas personas había de un lado y de otro ya que a simple vista parecía que nuestra parcialidad era mas numerosa.Y mi peculiar conteo lo ratificó.Ya en Rosario, la bronca que me causaban las burlas de los partidarios de nuestros rivales, potenciaba dentro mío el sueño de aquel día donde pudiéramos desquitarnos futbolisticamente.No pensaba en otra cosa,era una obsesión superior a cualquier deseo.
Eran tiempos donde la base de los equipos se mantenía por años y no por semanas como en la actualidad.Los jugadores no se besaban la camiseta pero demostraban lealtad a los colores con sus actos.Ese plantel junto al de Yudica del 87/88 fueron los que mejor jugaron de todos los que he visto hasta ahora.La historia comenzó allá por 1970 con la llegada del “Gitano” Miguel A.Juarez como DT,luego se armó un ataque fuera de serie : el brasileño Marcos Pereira Martins,Jesús Martínez, Alfredo Obberti,Mario Zanabria y Heraldo Bezerra, otro “brazuca” talentoso e ídolo de los pibes de esa época, yo incluido.El medio, con la calidad de Juan Carlos Montes y el temperamento del correntino Berta.
En 1971 se incorporaron dos habilidosos volantes de Lanus,Silva,compañero del paraguayo Acosta y Ramón Cabrero.Para reforzar la defensa llegaron desde Banfield,Jara y Barril.Pero ese año, lo mas positivo fue la aparición de Santiago Santamaría, surgido de las inferiores.El equipo se fue afirmando y más tranquilos,a pesar de la oportunidad perdida en 1971,por primera vez en mucho tiempo, se presentía que el rojinegro podía hacer historia.Con la dirección técnica de Juan Carlos Montes-ya retirado como jugador-la base de los conjuntos anteriores y algunas incorporaciones, se armó lo que fue el equipo que nos llevaría al título.
Huracán, Boca y Central completaron el cuadrangular que se jugaba todos contra todos, en cancha neutral y a una sola rueda.Triunfos ante El Globo en Rosario y a los Xeneizes en cancha de Huracán en un partido memorable,intenso,sufrido.Recuerdo esa noche como si fuera hoy,a cancha llena con
Dijo alguna vez el historiador francés Adolphe Thiers “La injusticia es una madre jamás estéril: siempre produce hijos dignos de ella”.El mismo destino que nos privó de llegar a una final en el `71 nos puso nuevamente frente a nuestro histórico rival pero ahora en un partido por el título, cara a cara por toda la gloria, como en un duelo al estilo far west.Fui uno de los primeros en entrar apenas abrieron las puertas y a partir de ahí hasta el comienzo del partido, todos apretujados, representando a los cientos de miles rojinegros,esperamos el inicio festejando anticipadamente el gran momento.Es harto sabido como fue el desarrollo del partido.Abajo cero-dos.Capurro descontó rápido y sobre el final
La jugada que Magan la baja de cabeza para Marito y éste la coloca en el ángulo superior del arquero Biasutto, pasó a ser un hito argentino, como el gol del Chango Cárdenas al Celtic o el de Maradona a los ingleses.La foto del gol en blanco y negro tiene la misma fuerza que la del Che Guevara retratada por Korda.No hubo ni habrá nada igual…ese gol iluminó mi adolescencia, la convirtió en un paraíso terrenal.Extasis, delirio, alegría incontrolable, un orgasmo celestial! Si cuando me fui llorando del Monumental tres años atrás me hubieran dado la posibilidad de elegir como vengar esa derrota, sin dudas hubiese elegido la del 2 de junio del 74, espectacular, digna de una opera tragicómica! Esa tarde fue el comienzo de un ciclo ganador que nos daría 5 campeonatos más con 2 finales de América incluidas.Ese día glorioso, quedó alojado en una parte inamovible de nuestros corazones.
En medio de la locura rojinegra me impulsaba una tremenda necesidad de salir corriendo y abrazarme con todo el mundo.Fue tan impresionante el logro que intentaron ningunearlo de la misma manera que los daños que producía el lopecismo mientras muchos miraban para otro lado.Pero se recuperó la filmación por los mismos hinchas.Dijo Rodolfo Walsh “ la única revolución definitiva es la que hace el pueblo y dirigen los trabajadores”.Los pueblos pueden ser muchas veces dominados pero no necesariamente sojuzgados en cuanto a sus ideales.Y los hinchas de Ñubel sufrimos las consecuencias de un periodo lamentable pero luchamos para preservar la historia que nos hizo grandes.La estrella del 74, “nuestro mayor orgullo”, fue la bandera que nos guió en la búsqueda del camino de la recuperación del club.Porque ser de Newell`s es una decisión que marca a fuego un compromiso inclaudicable con la historia que hoy nos permite disfrutar de un mágico momento de unión entre todos los leprosos.
* Hincha de Newell`s Old Boys, miembro de la Comision Directiva
