sábado, 29 de mayo de 2010

"Triste, solitario y final"* (Especial)



Por Manuel Quaranta, copernico1979@arnet.com.ar


 La Juventud Leprosa.


Tanto va el cántaro a la fuente que, al final, se rompe. Y se rompió el pasado domingo. Después de varias temporadas coqueteando con el descenso Rosario Central perdió la categoría y jugará la próxima temporada en segunda división. Este podría ser el comienzo de una nota de opinión de cualquier diario de Rosario, pero lo que propongo para el caso no es eso exactamente, sino una breve nota histórica acerca de Rosario Central.

En Rosario, desde hace aproximadamente 25 años, algo cambió. Las palabras de Jorge Solari ("pecho frío") calaron hondo en el hincha rojinegro hasta tal punto que lo que era ya no es y lo que no era ahora es. Todo un problema filosófico pensarán algunos, pero, por el momento, la filosofía quedará al margen. Esas palabras, repito, calaron hondo en todo Rosario puesto que a los hipotéticos beneficiarios también les produjo efectos, a mi entender, devastadores. Comenzaron desde aquella época, prácticamente, a borrar de sus mentes al otro: a Newell's. Newell's era: pecho frío, tirabutacas, pingüino, no existís, aves, etcétera. Y, mientras ellos suprimían al otro, el otro, a pesar de los que lo gobernaban demasiados años, crecía. Crecía en gente, en títulos, en amor propio. Y es justamente ahí (en el amor propio) donde los hinchas de Central tocaron a los de Newell's. Es ahí donde se ataca para suprimir al otro: se lo basurea, ningunea, se pretende que no sea otro. Y Newell's, sin embargo, fue otro. Que con el correr de los años empezó a adquirir más y más fuerza hasta erigirse en un otro poderoso y temible, pero con la particularidad de considerar al otro como otro: Rosario Central. En eso perdió Central. Ahora la historia se dio vuelta.

Según un comisario de Rosario (24/05/2010 Diario La Capital), en el Gigante los hinchas (y no la barra brava criminal) hicieron lo siguiente: arrancaron y tiraron butacas, destrozaron varias instalaciones del club, pretendieron robarse tres plasmas, heladeras y redujeron a cenizas varios splits. A la salida esperaron con durísimos insultos a sus jugadores. ¿Pero no era que ellos no insultaban, no rompían, no tiraban? Tomando las palabras con las que ellos mismos pretendieron burlarse hace un par de años de Newell's es posible describir cómo quedó el Gigante el domingo: era Kosovo. Sí señores, la historia, de a poco, comenzó a virar.

La historia tiene sus tiempos. No se da todo de un día para otro. Hoy, en Rosario, en primera división, queda un sólo equipo: ni el más grande, ni el mejor: solamente Newell's.


Fuente: Diario La Capiltal, Carta de los Lectores. 28 de mayo de 2010. Pag. 23.

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* Triste, solitario y final es la primera novela del escritor y periodista argentino Osvaldo Soriano.Se mostro al publico la misma en 1973.